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Relaciones existentes entre la maloclusión dentaria, la posición de la columna vertebral y la forma de la huella plantar, Revisión de la literatura.
Fecha de Publicación
2010
Autor(es)
Pedraza Moreno, Yuly Andrea
Echeverry Rodríguez, Angela Redharani Devi Dasi
Director(es), Tutor(es), Asesor(es) y/o Editor(es)
Descripción
La oclusión dentaria normal tiene unas características comunes en la mayoría de los humanos. Brevemente se puede decir que hay 16 piezas dentarias en cada arcada. En posición de máxima intercuspidación (PIM), que es cuando las piezas dentarias tienen los máximos contactos dentarios en posición de cierre, cada pieza dentaria articula con dos piezas antagonistas, excepto los incisivos centrales inferiores y los últimos molares superiores que articulan solamente con su pieza antagonista.
Debido al mayor tamaño de los incisivos superiores, estos resaltan sobre los inferiores cuando ocluyen con ellos. Además, todas las piezas superiores están más distalizadas que las inferiores. Por ejemplo, el canino superior está más atrás que el inferior y articula en PIM con el canino inferior y con el primer premolar inferior. En esta oclusión, que podemos considerar normal, vemos que la articulación de los primeros molares permanentes tiene unas características que Angle consideró primordiales para clasificar las diferentes maloclusiones.
El maxilar y la mandíbula son muy importantes en el aspecto estético del tercio inferior de la cara y también en el aspecto funcional. Para poseer una buena estética y una oclusión normal, el maxilar y la mandíbula deben relacionarse armónicamente, en forma, tamaño y posición; las alteraciones en la relación de los maxilares se consideran una maloclusión dental.
Esta maloclusión dental, junto con las alteraciones de la articulación temporomandibular (alteraciones de ATM), pueden afectar la posición de la columna vertebral y, de igual forma, tener una relación directa con la forma de la huella plantar, evidenciadas en alteraciones posturales como protrusión de la cabeza, además de disminución de la movilidad de la columna vertebral en sus zonas cervical y dorsal, entre otros.
Debido al mayor tamaño de los incisivos superiores, estos resaltan sobre los inferiores cuando ocluyen con ellos. Además, todas las piezas superiores están más distalizadas que las inferiores. Por ejemplo, el canino superior está más atrás que el inferior y articula en PIM con el canino inferior y con el primer premolar inferior. En esta oclusión, que podemos considerar normal, vemos que la articulación de los primeros molares permanentes tiene unas características que Angle consideró primordiales para clasificar las diferentes maloclusiones.
El maxilar y la mandíbula son muy importantes en el aspecto estético del tercio inferior de la cara y también en el aspecto funcional. Para poseer una buena estética y una oclusión normal, el maxilar y la mandíbula deben relacionarse armónicamente, en forma, tamaño y posición; las alteraciones en la relación de los maxilares se consideran una maloclusión dental.
Esta maloclusión dental, junto con las alteraciones de la articulación temporomandibular (alteraciones de ATM), pueden afectar la posición de la columna vertebral y, de igual forma, tener una relación directa con la forma de la huella plantar, evidenciadas en alteraciones posturales como protrusión de la cabeza, además de disminución de la movilidad de la columna vertebral en sus zonas cervical y dorsal, entre otros.
Eje Investigativo y Lineas de Investigación
Tipo de Investigación
File(s)
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Name
TO-1220_Trabajo-de-grado.pdf
Type
Trabajo de grado
Size
9.23 MB
Format
Adobe PDF
Checksum
(MD5):fd484e09bf4a57eb64fd0ad6678d08fa
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Name
TO-1220_Artiuclo-2-columna.pdf
Type
Articulo de investigación
Size
1.86 MB
Format
Adobe PDF
Checksum
(MD5):57e8c69a1b800ad8aa7cf6fcff59e69c